Salomón Abensur casi mete la pata
LA IMPREVISIÓN DE LOS ALCALDES DE MAYNAS.
Ramón Alfredo Orbe S´nchez
En el anterior número de este quincenario nos referimos a la irresponsable imprevisión de los más de 90 alcaldes que ha tenido nuestra provincia hasta el momento, que no supieron resolver hasta hoy el problema de los comerciantes informales que para las festividades de Navidad y Año Nuevo en avalancha cada vez más creciente, se apoderan de calles céntricas de nuestra metrópoli y, dijimos que estos informales no son responsables o culpables de las actitudes que asumen, sino víctimas de la imprevisión punible de las autoridades municipales, que pese al tiempo transcurrido son incapaces de encontrar la solución adecuada y que por último y como siempre recurren a la socorrida represión. Esta vez la búsqueda de una atolondrada "solución" de armar dos malocas en el campo deportivo del José Pardo nos costó más de 120 mil soles, botados a la paporreta. Claro, como no es de ellos, muy poco les importa. Alguien debería abrirles un proceso judicial por el inconsciente despilfarro.
Hoy, el caprichoso ciudadano que tenemos como alcalde de Maynas, nuevamente nos puso en zozobra, al borde de una galopante contaminación, al ordenar en forma prepotente la paralización total del recojo diario de basura, con el propósito inocultable de soliviantar a la opinión pública en contra principalmente del juez que emitió la resolución, en primera instancia, de clausurar el botadero del kilómetro 30.5 de la carretera Iquitos - Nauta y de un grupo de ambientalistas que se atrevieron a manifestar su desacuerdo por la ubicación del denominado botadero.
Una burda manipulación que pudo tener graves e imprevisibles consecuencias. Esta actitud del alcalde, su gente y los empresarios interesados, fácilmente ingresa en el campo del delito. Siendo lamentable involucrar en esta maniobra a gente modesta, muchas veces con urgencia de trabajo o vinculación laboral.
Ahora conocemos, por precisa información del destacado profesional Moisés Panduro Coral, funcionario de la anterior gestión municipal, que la actual administración Abensur Díaz, conoce perfectamente de un proyecto de relleno sanitario trabajado con el Fondo Nacional del Ambiente (FONAM) y la consultora Francesa Trivalor.
Proyecto técnicamente elaborado, suscrito en Mayo del 2006, que costó, como es lógico, tiempo, esfuerzo y dinero. La ubicación de este relleno sanitario estaba en el sector de Moralillos, que también incluía el reciclaje de los desechos orgánicos, la construcción de la vía de acceso y la tecnología necesaria para evitar la contaminación de las aguas, además la instalación de un planta de tratamiento de residuos sólidos, el reciclaje de los desechos inorgánicos y lo que es más importante, la magnífica oportunidad de acceder a un importante crédito para el financiamiento del referido proyecto.
¿Por qué será que de este proyecto tripartito jamás escuchamos hablar al alcalde Abensur?,
¿Cuál fue su afán de ningunearlo? ¿Por qué lo dejó de lado sin explicación alguna? ¿Será quizás para favorecer a alguien?, ¿Qué es lo que realmente pasó?... ¡Quien sabe, Señor!
Lo cierto es que la actual gestión Abensur Díaz, recurre a lo que parece ser su "cualidad" predilecta y comienza a manipular a la gente de Moralillos para protestar continuamente sobre la presencia del botadero y magnificar este supuesto descontento por intermedio de su prensa asalariada, tal y conforme al mismo sector de Moralillos.
Esto es evidente y no se necesita ser zahorí o Sherlock Holmes para detectarlos.
De otro lado, es contradictorio que los ayayeros o defensores o no del alcalde Salomón Abensur, se empecinen en satanizar a los ambientalistas y en un arranque de identificación o sobonería con el alcalde, pedir la expulsión del país de estas personas, que lo único que hacen es defender el futuro de nuestra población, sin importar para nada que sean loretanos o foráneos. Así mismo, la existencia de colectores abiertos de aguas servidas y putrefactas que desembocan en nuestros ríos, no es responsabilidad de los ambientalistas, sino de los alcaldes despreocupados y sin ningún sentido de priorizar las cosas, como es el caso del alcalde Abensur por ejemplo, que primero quiere construir un costoso puente sobre el río Nanay, un puente de más de cien millones de soles, en vez de utilizar ese cuantioso dinero en solucionar el vital problema de la basura. Unir el dinero de la provincia y de los tres distritos adyacentes y sin más pérdida de tiempo solucionar integralmente el fundamental problema del relleno sanitario.
Para terminar: sin que el alcalde Abensur lo diga, en una especie de disculpa que no es abogado: pero para eso tiene un nutrido equipo de abogados, que están obligados a orientarle en asuntos legales o decirle si quiera, si es que su ego lo permite, qué es y qué implicancias o salidas tiene una resolución en primera instancia y no meta las dos hasta la cintura.

